¿Se puede elegir el género de tu futuro bebé?

genero bebé

Las expectativas e implicaciones sociales ante el género de un nuevo bebé no son tan radicales en nuestro medio en comparación con otros países. Con frecuencia la preferencia de un determinado sexo obedece más a razones de balance o preservación de tradiciones familiares. En estos casos, es frecuente que las parejas recurran a diversos métodos naturales y empíricos para determinar el sexo del futuro miembro.

El sexo del bebé se determina en el momento de la fertilización del óvulo por el espermatozoide. La carga genética cromosómica de cada célula del cuerpo es doble, excepto en las células germinales como el óvulo o el espermatozoide; el varón contiene un cromosoma X y otro Y, y la mujer dos cromosomas XX. Las células germinales solo contienen uno de los dos cromosomas sexuales, en el caso de la mujer cada óvulo sólo contiene un cromosoma X y el espermatozoide puede contener un cromosoma X, o bien uno Y. Al fertilizarse un óvulo con carga X y un espermatozoide con carga X, el futuro bebé será XX es decir una niña.

Si se fertiliza un óvulo X con un espermatozoide Y, entonces el nuevo bebé será XY, es decir un varón. Podemos decir entonces que es el padre quien define el sexo del bebé. El cromosoma X es más grande, pesado y los espermatozoides con este cromosoma serán más resistentes y lentos en comparación con los espermatozoides Y. En este principio teórico se basan los métodos empíricos y tradicionales para definir el sexo del futuro bebé como el Método de Sheetles, Juego de las R, Calendario Lunar y Hábitos alimenticios.

Debes tomar en cuenta que todos estos métodos no tienen base científica y en caso de problemas de fertilidad solo harían más complicado un embarazo espontáneo o mediante tratamiento de reproducción. Científicamente existen dos alternativas probadas para hacer selección de sexo del bebe. La selección espermática es una técnica con la que se pueden practicar inseminaciones o fertilización in vitro, es más económica, pero tiene menor certeza de selección y se estima entre 65-85%.

La probabilidad de no acertar sigue siendo alta, en especial cuando es indispensable evitar un error por situaciones de salud, por ejemplo en el caso de algunas enfermedades como la Hemofilia que es un trastorno de coagulación de la sangre y que se hereda principalmente a los varones. El DGP o Diagnóstico Genético Preimplantacional es una técnica de biología molecular que consiste en realizar una fertilización in vitro, procedimiento que consiste en extraer los óvulos y fertilizarlos mediante la inyección del espermatozoide dentro del óvulo o ICSI.

Los embriones se cultivan y cuando se han desarrollado durante 3-5 días, se practica una biopsia a cada uno de ellos, es decir, se extrae una de las células que conforman el embrión para realizar un estudio de su carga cromosómica y genética, que incluye el sexo. Con esta técnica se pueden diagnosticar algunas enfermedades como Síndrome de Down, Hemofilia, Fenilcetonuria, entre muchas otras.

Esta técnica tiene una probabilidad de acertar del 99.8% y se considera la forma más segura de lograr un embarazo del sexo que se desea. Obviamente tiene indicaciones médicas, ventajas y desventajas que deben ser informadas por tu médico especialista en reproducción.

Una vez logrado el embarazo también es posible conocer el sexo del bebé antes de que sea visible por ultrasonido, esto implica pruebas en sangre materna que valoran material genético del bebé que circula en sangre materna desde épocas tan tempranas como la semana 10. Si necesitas más información sobre este tema puedes acudir y programar una cita. Recuerda que en nuestro país la selección de sexo con fines de balance familiar no está legislado como en otros países en donde está restringida.

 

 

POR: Dr. José González Macedo.

Director CEFAM Morelia. Centro Especializado en Infertilidad y Atención a la Mujer.

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