El rebozo

rebozos

El rebozo es una prenda larga que se teje sobre todo de algodón y seda y que siempre ha sido un accesorio predilecto de las mujeres mexicanas. A México llegó desde Persia y la India. La palabra “chal” viene de “xal”, un manto de un sacerdote persa. Algunas novelas mexicanas hablan del rebozo desde el siglo XIX, lo que nos hace suponer su popular uso.

Podemos leer en El fistol del diablo, de Manuel Payno: “La muchacha, con uno de esos movimientos admirables y divinos de pudor, cubrió un poco más su cara y sólo dejó contemplar al joven dos hermosos y apacibles ojos azules”.
El rebozo sirve para cubrir la cabeza al ir a misa, protegerse de la lluvia y el mal clima, para cargar bebés, amamantarlos y protegerlos de la intemperie. También sirve para vestir un traje sastre o un vestido elegante. Se puede usar para cargar la fruta o incluso para mantener calientitos unos tamales.

Las soldaderas que pelearon en la Revolución Mexicana usaban el rebozo para cargar alimentos y municiones. ¡Y qué decir de lo útil que les fue para cubrir heridas y fracturas! Michoacán produce algunos de los rebozos más hermosos del país. ¡Qué orgullo poder portar un rebozo siendo mexicana!