Crepas de Cocoa y plátano

Ingredientes
• 4 cucharadas de avena en copos
• 125 ml de leche vegetal sin azúcar
• 1 plátano
Elaboración paso a paso
• Engrasa un molde para muffins o prepáralo con capacillos. • Vierte en los moldes la mezcla a 1/4 de su capacidad y agrega unas cuantas moras. • Termina de rellenar los moldes a 3/4 de su capacidad y coloca otras cuantas moras en la superficie. • Hornea por 20 minutos a 180ºC (350ºF) o hasta que se vean firmes y de un color ligeramente dorado en las orillas. • Desmolda y deja enfriar antes de disfrutar.

ALIENS!

¿Habrá llegado desde un universo paralelo? Si ese fuera el caso buscas desesperadamente un instructivo que te indique cómo establecer una relación con él porque lleva horas encerrado en la que a partir de hoy no solamente es su habitación sino también su guarida. Es ahí donde permanecerá fines de semanas enteros, advirtiéndote que en ningún momento y bajo ninguna circunstancia podrás entrar sin antes tocar a la puerta y escuchar su aprobación.
Ya no te acompañará más al cine, ni a los restoranes, ni siquiera se entusiasma cuando le propones unas vacaciones. No te lo dice, pero intuyes que ya no estás incluida en su mundo. Cuando te reclama que le hace falta ropa y le propones ir juntos de compras te contesta con un rotundo ¡NO!, así que ingenuamente vas y le compras lo que siempre le ha gustado, sólo que ahora sus gustos han cambiado y seguirán cambiando con las estaciones del año. Te las ingenias para enviarle fotos desde los almacenes para obtener su aprobación, intentas sorprenderlo con prendas nuevas que invariablemente terminarás regresando para comprar otras, en un ir y venir sin cesar.
Sus llegadas a casa son siempre iguales. No importa cuántas veces le ordenes, le digas, le implores que no azote las puertas. Una a una, desde el portón hasta su habitación las va cerrando tras de sí al tiempo que se cimbran las ventanas de la casa, con cada aventón después de haber traspasado cada una de ellas.
Como último recurso le pides una cita a su psicólogo y te recibe con la pregunta: ¿Tu muchacho te desestructura verdad? Cuando asientes con todo tu ser, él te confiesa muy sereno: ¡A mí también!
Y es entonces cuando recibes un ensayo que en forma de carta escribió una doctora de nombre Gretchen L. Shmelzer que ha dedicado su vida a estudiar a estos seres llamados Adolescentes. Explica que tu hijo adorado y adorable sufrió una inevitable transformación que le impide relacionarse contigo, convivir contigo, hablar contigo, ser amable contigo, escucharte, obedecerte, abrazarte y respirar el mismo aire.
Que es inútil esperar algún diploma o reconocimiento, ni siquiera un agradecimiento. Sino al contrario, tu adolescente te hará saber que no importa cuánto te esfuerces, que nunca será suficiente; que tu trabajo deja mucho que desear, pero que aún así él confía en tus capacidades para mantenerte de pie, sin importar sus discusiones, sus insultos y sus silencios.
Como una técnica de apelación apuestas a un ejercicio mental y te regalas un viaje a tu pasado, hacia aquella época donde tú tenías esa misma edad con tu propia madre, la que tampoco deseabas que figurara en tu entorno. Cuando te creías capaz de hacerle frente a lo que fuera. Cuando tu voz debía sonar por encima de las demás y cuando la incertidumbre y la zozobra por el devenir de la siguiente década eran el pan de cada día.
No má, no es posible, no puedo creer que yo pueda estar comiendo algo así de rico preparado por ti.

Niños pequeños, problemas grandes

· La obesidad constituye un grave problema de salud en todo el mundo, a tal grado que está considerada como la epidemia de nuestra era.
· Existen 30 millones de mexicanos obesos. Según expertos, hasta el 80% de la población de nuestro país podría padecer esta enfermedad en los próximos 20 años.
· La Secretaría de Salud de la Ciudad de México reporta que alrededor de un 40% de los niños de entre 6 y 12 años que viven en esa ciudad son obesos.
· El hecho de que un niño esté gordito, no significa que esté sano, como se creía con anterioridad.
· Un niño obeso entre los 10 y los 13 años tiene un 80% de probabilidades de convertirse en un adulto obeso.
· Hay múltiples factores para que un niño desarrolle obesidad a temprana edad, principalmente el consumo de alimentos altamente energéticos como refrescos y comida chatarra, y la falta de actividad física: hoy en día niños y adultos hemos cambiado las actividades físicas por aquellas que se realizan frente a una pantalla.
· Un niño promedio ve hasta 40,000 comerciales publicitarios por año, la mayoría de los cuales están relacionados con la comida chatarra.
SOLUCIONES
· Valoración médica de peso y talla dos veces por año.
· Plan familiar de alimentación.
· En lugar de estar todo el tiempo “a dieta” cambiar hábitos alimenticios.
· No premiar ni castigar con alimentos.
· Alentar a tus hijos a la práctica de alguna actividad física.
· Limitar las horas que pasan sentados frente a una pantalla.

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