Árbol genealógico: una clase de historia que debería estar en la curricula

¿De dónde venimos? No solo nuestro origen biológico ni geográfico nos define. Nuestras raíces familiares son la esencia de nuestro ser, la medula espinal de nuestra ideología y lo que define nuestras lealtades, creencias y decisiones. La familia donde nacimos y todas las herencias transmitidas a través de nuestros nombres y apellidos nos hilan a una historia desconocida (en ocasiones), ya que las lealtades son invisibles. Para ser más claros, un ejemplo muy sonado son las relaciones codependientes, donde si el padre fue adicto la hija busca repetir el patrón de relación, pero como la repetición de patrones no es lineal y en ocasiones pensamos “claro se buscó o le tocan puros hombres adictos como su padre” sin embargo-., puede ser también “formo pareja con alguien que le refuerza el patrón de víctima como la madre”. En fin, ojalá fuera tan sencillo de recono- cer, pero nuestra historia transgeneracional no solo se queda en el legado de nuestros padres, esta historia tiene conexiones hasta 3 o más generaciones anteriores. Si tan solo tuviéramos una clase en la curricula que nos permitiera saber de dónde proviene mi nombre, las expectativas alrededor de mí, las lealtades que conlleva mi apellido, sabríamos que todo lo que se oculta se repite y tendríamos la oportunidad de ser más conscientes de nuestros actos sin culpabilizar a otros. En ocasiones los nombres ocultan pérdidas anteriores, expectativas reprimidas, vidas ya vividas; son actos totalmente inconscientes pero que pueden marcar la vida del niño por nacer. Estudios han visto que en ciertos niños que han pasado en incubadora los primeros días de vida pueden presentar problemas relacionales, pueden dificultárseles los vínculos estrechos. Si tan solo supiera este niño de donde procede su dificultad, quizá con solo saberlo podría entender y entenderse de mejor manera. Si tan solo la lupa se dirigiera a nuestras raíces personales y no tanto a las sociales creo que podríamos conocer mejor nuestros miedos, manejar mejor nuestros actos a través de agradecer nuestros legados y decidir conscientemente nuestras lealtades y el legado para los que vienen luego. “Tus creencias no son más que contratos sentimentales que has firmado cuando niño con tu familia” Alejandro Jodorowsky Por: M.T.F. Blanca Xochitl Pérez Morales Y Montoya Maestria En Terapia Familiar Sistemica Por Parte Del Instituto De La Familia A.C. (Ifac) Cédula Profesional: 10001496