Inteligencia emocional y momentos felices

La Inteligencia Emocional es una de las varias inteligencias que podemos desarrollar para vivir motivados y felices. Reconocer qué es lo que sentimos, identificar cuándo lo sentimos y qué es lo que hacemos cuando lo sentimos, nos permite conseguir lo que deseamos, es decir, nuestras metas. Por ejemplo, si reconocemos que cuando siento enojo tengo el impulso de defenderme, pero lo hago agrediendo a otras personas sin poder evitarlo, me doy cuenta de que no estoy teniendo la suficiente capacidad para establecer relaciones sociales armónicas. Y no tengo esa capacidad porque todavía no he desarrollado mis habilidades emocionales. La Inteligencia Emocional se desarrolla con ejercicios divertidos y practicando formas de conducta diferentes que podemos aplicar cuando conocemos nuestras emociones y aprendemos a comunicarlas de manera adecuada. Aprender a pedir lo que necesitamos cuando reconocemos que sentimos miedo, tristeza, enojo, envidia, timidez, felicidad, amor o disgusto, requiere de una práctica constante. Todas las emociones sirven para avisarnos algo; reprimirlas nos lleva a sentirnos continuamente disgustados, ya sea con nosotros mismos o con nuestro entorno, lo que en ocasiones nos confunde y nos lleva a decir cosas tales como “siempre está enojado”, “hace muchos berrinches”, “ya no sé qué hacer, no hace caso de nada” , “me siento mal, le grité muy fuerte”, “no sé qué me pasa”, “no me da tiempo de nada” “ya no lo soporto”. ¿Te suena conocido? Cuando desarrollas tu inteligencia emocional logras sentirte mejor al reconocer lo que sientes y aprendes a expresarlo de una manera funcional. Adquieres un nuevo lenguaje para identificar tus emociones y para comunicar los que necesitas y sobre todo, mejora tu relación contigo mismo y con las demás personas, lo que te motiva para seguir adelante. Adquirir herramientas emocionales hoy, puede ser lo que marque la diferencia entre sentirte “más o menos” y sentirte “muy bien”. Todas las personas podemos desarrollar nuestra inteligencia emocional, y el resultado es óptimo cuando niños, papás y mamás la desarrollan juntos de manera simultánea: surge un estilo diferente de familia y se logra una vida más plena, con menos pleitos y más momentos felices. Por: Alma Espinosa Menéndez. Mtra. en Psicoterapia Cognitivo Conductual Informes de Talleres niños y adultos/ Escuela para Padres: 44 33 374105