El primer día del niño en la escuela

En su cabecita y en su corazón, un niño y una niña, que sale de la seguridad de su casa, hacia su primer día de clases, llevan un sinfín de ideas, de emociones y muchas interrogantes. En su mochila lleva también lápices, cuadernos y libros, su sacapuntas favorito y el borrador para corregir sus posibles errores… y esos lápices de colores con los que habrá de colorear y dibujar. ¡Cuánta ilusión supone estrenar los útiles escolares! Todo esto es muy necesario para que los niños puedan iniciar el curso escolar, no hay duda; sin embargo, el aspecto más importante que un niño y una niña debe tener asegurado, es la posibilidad de expresar con seguridad sus sentimientos. Un niño debe salir de casa poseyendo la confianza para hablar de frente, para saludar, para presentarse y para hablar de sí mismo, para mencionar con decisión cuál es su asignatura predilecta y la que no le agrada lo suficiente; debe haber escuchado de sus padres que cada adulto que encuentre en la escuela, estará dispuesto a ayudarlo y a escucharlo, que son personas en las que puede confiar; y tener la certeza de que entre tantos niños se sentirá acompañado, que poco a poco, identificará entre todos ellos a su mejor amigo, el tiempo que pase en la escuela será un tiempo lindo y se sentirá feliz. El primer día de clases se habla mucho, entre maestros y niños, entre niños y niños, es así como los niños aprenden a relacionarse con los demás y, es a la vez la mejor manera de comunicarnos. Esto sirve mucho a los niños porque al escucharse entre ellos, podrán identificar “a sus iguales” con quienes tiene muchas coincidencias. Entonces, ¿en qué posición quedan aquellos niños a quienes no les gusta hablar en público y prefieren permanecer callados?, o, ¿cómo brindar seguridad a los niños que toman literalmente el último mensaje de mamá o de papá: “vengo temprano por ti a la salida”? Los niños que hablan poco son tratados igualmente que a los que les gusta compartir todas sus experiencias, se respeta su decisión; no obstante, entre ellos se identificarán y siempre hay dos pequeñitos introvertidos que se sienten tan cómodos juntos. Hay que ser muy atentos en el mensaje que se expresa a los niños; un niño tomará de manera literal: “vengo temprano por ti a la salida”, “no te preocupes, cuando abran la puerta ahí estaré”, “tu abuelita va a pasar por ti” y, su cabecita traerá al presente este mensaje cuando el timbre anuncie la salida. No es deseable este día ni ningún otro, poner en juego los sentimientos de los niños, mismos que se transforman en seria ansiedad; es muy necesario tener presente que para un niño, que ve cómo sus compañeros se van poco a poco de la escuela con sus padres y, por él no llegan aún, es motivo de angustia, se siente vulnerable… por muy protegido que esté en la escuela, no hay mejor refugio para él que su familia. Con el correr de la mañana los padres deben prever cualquier circunstancia para ese momento. La escuela es un buen lugar. La escuela es el lugar donde los niños deben compartir su infancia con otros niños. La escuela debe ser el lugar donde los niños se sientan contentos, deben disfrutar su estadía, no sufrirla. ¡Ánimo, a disfrutar este primer día de clases! Feliz inicio de clases para todos. Por: Profesora Gloria Esther Contreras De Gárate Docente en la Escuela Primaria “Juan Escutia”. email: mexico_todo_mio@hotmail.com